jueves, 17 de diciembre de 2009

Donnie Darko: los sueños, el tiempo y la consciencia








Donnie Darko
País: EUA Año: 2001
Director: Richard Kelly Guión: Richard Kelly Actores: Jake Gyllenhaal, Holmes Osborne, Maggie Gyllenhaal

No sé si valga la pena reseñar una película tan conocida como ésta, sin embargo yo no la descubrí sino hasta hace poco, así que con el fin de postear con regularidad (no vaya a ser que me cierren mi blog) voy a mi tardía reseña con la esperanza de que valga como descubrimiento para alguien más.

Recién esta semana me entero que Donnie Darko es un filme de culto, de esos que habitan en los rincones oscuros de los videoclubs y que se entregan con un guiño, casi como contrabando o seña de cofradía secreta, “he aquí un hermano, un pariente al que paso esta película como señal de iniciación”.

La trama es de un sorprendente que se agradece en tiempos de crisis, cuando Hollywood apuesta sólo por el caballo favorito, al imperdible, (Transformers, Harry Potter, Luna Nueva) o algún caballo debutante sólo si viene de la mano de entrenadores veteranos como Tarantino.

La película se ambienta en octubre de 1988, detalle interesante al que volveré más abajo, las acciones se inician cuando Donnie, el protagonista, que sufre de sonambulismo y problemas de conducta, sobrevive nada más y nada menos que a la caída de una turbina de avión en su cuarto. El milagro ocurre porque Donnie sale de su casa siguiendo a Frank, un tipo disfrazado de conejo satánico que le advierte que quedan 28 días para el fin del mundo, por supuesto que sólo él puede ver a Frank.

Luego el protagonista nos llevará a su escuela, que queda cerca de su anodina urbanización de clase media-alta, colegio privado de uniforme y profesores inverosímiles, una versión extendida del colegio de The Wall y ahí veremos una curiosa burla del sistema educativo que no vas más allá de enseñarle a los niños a identificar al mundo en un discurso dicotómico blanco/negro, bueno/malo, miedo/amor, encarnado por la profesora “mala” y fanática moralista, quien de paso es fan de un orador de autoayuda interpretado por un sorprendente Patrick Swayze, lo curioso es que aunque se haga mofa y cuestionamiento de este esquema reduccionista del mundo, es el único que se reproduce en la escuela al contraponer la profesora “buena” y progresista interpretada por Drew Barrymore quien pone al alcance de los chicos lo mejor de la literatura norteamericana del siglo XX, de tal forma que el discurso dicotómico parece una muñeca rusa que se reproduce al infinito en el sistema escolar.

Es en el colegio donde Donnie conoce a una chica nueva de la que se enamorará perdidamente y de quien sólo vemos cuando está con él. Ella habla de una madre con la que está huyendo de un padrastro terrible y criminal pero a quienes nunca conocemos, aunque Donnie la acompaña a su casa no podemos identificar cuál es la vivienda exactamente, ella sólo existe si está a su lado. Lo mismo de dos personajes del colegio ridículamente malvados y así vemos una serie de personajes planos, como la siquiatra, el padre de Donnie, sus hermanas, casi estereotipos y es cuando empezamos a sospechar que algo más raro que una turbina de avión en el techo de la casa está sucediendo en Middlesex Town.


Donnie continúa viendo por las noches a Frank, quien lo incita a cometer actos de vandalismo contra todas las instituciones que conoce: inunda el colegio, quema la casa del orador de autoayuda y así descubren que era un pornógrafo infantil consumado, se roba la pistola del padre. También este le va dando pistas sobre el fin del mundo que se avecina para el 31 de octubre, le habla de los viajes en el tiempo y Donnie acude a su profesor de ciencias quien comparte sus nociones a través del libro Breve Historia del Tiempo (que fue el éxito de ventas en el año 1988) y otro texto que se llama Filosofía de los viajes en el tiempo escrito por una profesora del mismo colegio hace muchos años.

Aunque el enfoque científico le da ideas a Donnie de lo que puede ocurrir el día 31 de octubre - así como al espectador - al hablar de los hoyos de gusano y de la posibilidad de un limbo en el espacio entre dos puntos lejanos del tiempo, lo cual nos hace especular que eso lo que ocurre; es la obra de la Abuela Muerte, la Filosofía… la que parece guiar los sucesos en la vida de Donnie. Al final este es el manual que debemos usar para entender los eventos que transformarán el universo y quizás destruyan a la Tierra y las decisiones que debe tomar el protagonista. Los capítulos del libro se van mostrando como pistas a un acertijo que Donnie debe ir resolviendo mientras no es poseído por sus alucinaciones.

Finalmente llega el 30 de octubre, la noche de brujas, y Donnie cree haber encontrado la pista final que lo va a llevar a resolver el acertijo antes de que se acabe el mundo: piensa que debe abrir la puerta del sótano de la casa de la Abuela Muerte y allí estará la solución al acertijo o al menos estará más cerca. Va con su novia y un par de sidekicks, pero los sorprenden los dos maleantes del colegio quienes tratan de asaltar a la viejita de quien se rumora tiene guardadas un buen lote de joyas. Viene la pelea de costumbre, en la que el bueno NO se rebela como un gran peleador y luego un auto que atropella a la novia. Del auto se baja un muchacho con el disfraz de conejo satánico y Donnie no duda en vaciarle un ojo de un disparo con el arma que le robó a su papá.

Entonces, vemos el derrumbe del mundo de Donnie, todo cuanto hizo para prevenirlo no fue sino seguir un camino de migajas a un destino ineludible, a la mañana siguiente hay que una especie de hoyo en el cielo sobre su casa y el fin parece inevitable.

Luego una visión o quizás un deseo de simplemente salir de ahí lo regresan al momento previo del accidente de la turbina del avión y esta vez decide quedarse en su cama.

Este salto temporal me recordó al Milagro Secreto de Borges, el cuento en el que un escritor judío es fusilado por los nazis en 1939. En el cuento, la víctima pide a Dios que detenga a los proyectiles que vuelan a su cuerpo y entonces tiene tiempo suficiente para terminar su obra más importante, que una vez lograda ya no le importa morir. El personaje logra al final irse con una vida plena y culminada, pero Donnie sabe que si vive su permanencia sería al menos el fin del mundo. ¿Entonces qué podemos decidir si hemos divisado un posible futuro como ese? ¿Fue un vistazo al futuro lo que vio en realidad? ¿Fue una especie de flashforward de sus deseos reprimidos? ¿No habrá sido un viaje de Frank para salvar su propia vida? ¿De pedirle que sacrifique la suya para salvar otras?

El momento histórico es también interesante, en vísperas de las elecciones Dukakis Vs. George Bush (padre), ¿no fue ese momento quizás un momento de giro en la historia de Estados Unidos? ¿Si pudiésemos volver a ese momento dejaríamos que ganase Bush? Sin embargo, este es un punto que se toca al principio de la peli, pero luego se omite por completo, podríamos agradecer mayores especulaciones al respecto, pero la fuerza de la ficción de Donnie es suficiente.

No creo que la película tengo un mensaje único y secreto oculto en sus múltiples referencias y guiños, es como una plastilina que puede ser moldeada por los ojos de cada espectador y según la riqueza del background de cada uno puede convertirse en algo más grande o mejor de lo que nos dio el realizador. Es un lego visual que podemos armar y reconstruir cada vez que la miremos y obtener muchas veces respuestas diferentes.

Bueno me sumo, tardíamente, a las legiones de fans de este críptico film.


Javier Domínguez

Diciembre 2009

1 comentario:

Cesar Dominguez dijo...

Hey! Yo tampoco la he visto...vamos a ver que tal...