martes, 12 de abril de 2011

Sucker punch. ¿Una respuesta al Dr. Parnassus?



Escapar de la realidad a través de los sueños, ¿cómo podría calificarse esto? ¿Triunfo de la imaginación? ¿Elegir una fantasía al duro mundo real? Quizás esa fue la forma de supervivencia de muchos en los campos de concentración de la II Guerra Mundial. ¿Podría ser también locura pura y dura?

Son preguntas que me hago luego de haber visto Sucker Punch, Mundo surreal en español. En primer lugar el título en castellano me parece inexacto, la imagen que tengo de lo surreal se acerca más al caos. En los sueños de la protagonista, ella tiene control de las situaciones, las batallas se desarrollan en pleno control de sus facultades.

Cada ensoñación remite a un combate y una misión casi como un video juego, pero esto no es accidental, es un claro recurso utilizado por Zack Snyder para contar su historia, por ello lo explota con éxito aunque de tanto repetirlo termina causando desgaste; aún así es distinto a Inception en la que el recurso del video juego se usa con vergüenza y se intenta disfrazar, por eso queda al aire como una costura suelta. En Inception el discurso solemne y afectadísimo queda como un chiste involuntario al contrastarlo con las secuencias de acción del sueño dentro del sueño, dentro del sueño, dentro del sueño, dentro del sueño. En Sucker falla la voz en off que también desglosa todo lo que se quiere transmitir, ¿por qué no dejar la escena final en un silencioso desenlace? ¿Por qué caer en la tentación choronga? Estoy seguro que en unos años veremos la versión director´s cut y esa voz será omitida, igual que la voz de Deckard en Blade Runner.

Otro de los aciertos de Sucker es su estética Steam punk, la secuencia del combate en las trincheras de I Guerra Mundial contra los zombies alemanes animados con vapor es una oda para cualquier amante de éste genero que es como el hijo más sucio del Cyber punk.

El primer combate es quizás el tiene más guiños y homenajes claros a películas como Brazil de Terry Gilliam y a Kill Bill de Tarantino, en el combate contra el dragón me pareció ver otro guiño a Dragon Slayer de Disney.

Sobre la pregunta inicial creo que esta película podría considerarse una respuesta al Dr. Parnassus de Gilliam, pero no en onda de parricidio sino como un homenaje al maestro de la imaginación desbordada. La protagonista huye de una realidad espantosa a otra inventándose aventuras y misiones que son como estados hipnóticos en los que entra cuando baila en la fantasía macro del prostíbulo, que a su vez envuelve a las demás y va a esos mundos fantásticos que terminan afectado al mundo imaginario que los precede y finalmente al aparente estado real.

Ahora en el Dr. Parnassus la imaginación vence al grotesco mundo real y deja una senda de liberación. En Sucker punch pareciera que también, pero a mi me queda la sensación de que en Sucker, el aparente escape termina en la prisión ideal: la del recluso feliz, la del que se adapta a la situación a tal punto que haya una ruta fantasiosa que le permite quedarse sonriente en su cárcel. Como la del escape de las redes sociales en las que todos están “gorditos y bonitos muchachos” como los pingüinos de Madagascar o el del mundo maravilloso de los medios del gobierno (en donde todos, casualmente, también saludan gorditos, bonitos y rojos rojitos).

Quizás la diferencia estriba entre lo que es la imaginación y la fantasía, en la película la chica baila y eso la lleva a su mundo fantástico de misiones y combates. En el budismo la meditación (que puede hacerse a través de la danza o estando quieto) es el entrenamiento de la mente para enseñarle precisamente a salir de esos estados de ensoñación, es decir de la fantasía, y ver la realidad tal como es, que es la única y verdadera forma de sobreponerse a ella. Al final el ejercicio de ver la realidad implica también el manejo consciente de la imaginación e impedir que ésta degenere en la fantasía que nos aprisione.

La verdadera imaginación se traduce en el sueño lúcido, la fantasía en el adormecimiento y la resignación inconsciente, (¿y acaso no es ese el objetivo del bombardeo del sistema nacional de medios?)

En fin, Sucker Punch abre sendas más interesantes de discusión sobre la realidad que Inception, ¿por qué? Porque Sucker deja preguntas (¿quién es la chica que se salva? ¿Qué es lo que se salva? ¿Qué representaban las que mueren?), mientras que Inception sólo hace afirmaciones.

Por último, el soundtrack, excelente y de descarga obligatoria.

1 comentario:

Lobo7922 dijo...

Excelente reseña Javier, y creo que lo grande de esta película es precisamente que tienes muchas interpretaciones, fíjate como tu reseñas cosas muy distintas de las que noté yo, es decir que da para mucho.
Por cierto que a mi se me olvidó reseñar lo de la música, ¡que genial!
Ah y tengo el grave pecado de que aún no he visto la del Dr. Parnassus :(